En su forma más simple, consistente solo en perejil y ajo, es un ingrediente común en muchas recetas, parte de la mise en place del salteado. Si se añade al principio de la cocción queda suave, pero cuando se añade al final o como guarnición, aporta un sabor fuerte a ajo. Se usa extensamente en las cocinas francesa y griega, así como en la cajún, la criolla de Luisiana y la Quebequesa.
Esta preparación de pan rallado lo podemos utilizar para empanar y rebozar, para engordar salas, para poner junto a la carne picada para hacer albóndigas, dar consistencias a preparaciones como unas almejas y aportar texturas crujientes,…
Si tienes Thermomix es muy fácil, también lo puedes hacer cu¡on cualquier robot o picadora.
El pan que hemos preparado hoy es un pan rallado con ajo y perejil, también conocido como pan persillade.
Ingredientes:
100 gr de Pan del día anterior
2 dientes de ajo
5 ramilletes de perejil fresco
Si tienes Thermomix es muy fácil, también lo puedes hacer cu¡on cualquier robot o picadora.
El pan que hemos preparado hoy es un pan rallado con ajo y perejil, también conocido como pan persillade.
Ingredientes:
100 gr de Pan del día anterior
2 dientes de ajo
5 ramilletes de perejil fresco
NOTA: Si añadimos piel de limón se obtemos GREMOLATA, un aliño perfecto para la pierna de cordero asada o el pescado asado al horno.
Preparación:
Ponemos el ajo y el perejil en la picadora o thermomix, picamos y añadimos el pan repetimos la operación y en un minuto tendremos nuestro pan rallado.
Pan rallado o pan molido es pan duro, generalmente seco de varios días, que ha sido finamente picado mediante un rallador. Su textura harinosa se emplea en la elaboración de diferentes platos y alimentos en forma de rebozado, empanado o gratinado, con la intención de proporcionar una costra dura al freírlos. Ejemplos: las croquetas, los escalopes, las milanesas. En otras ocasiones se emplea como medio aglutinante; de esta forma se puede emplear en la masa cárnica de las albóndigas, para dar consistencia a los gazpachos.
Pan rallado o pan molido es pan duro, generalmente seco de varios días, que ha sido finamente picado mediante un rallador. Su textura harinosa se emplea en la elaboración de diferentes platos y alimentos en forma de rebozado, empanado o gratinado, con la intención de proporcionar una costra dura al freírlos. Ejemplos: las croquetas, los escalopes, las milanesas. En otras ocasiones se emplea como medio aglutinante; de esta forma se puede emplear en la masa cárnica de las albóndigas, para dar consistencia a los gazpachos.


















